Asociación sin ánimo de lucro que está basada en Barcelona ciudad y más concretamente en Sant Andreu de Palomar. 

Su objetivo es difundir y preservar el legado de los videojuegos clásicos y los pinballs que marcaron la época de los 80 y los 90, aquellos a los que jugábamos de niños y no tan niños en los salones recreativos, auténticos centros de entretenimiento y porque no decirlo, de cultura urbana, ahora tristemente desaparecidos por la voracidad de las maquinas “tragaperras” (mucho más rentables para los operadores) y el auge de las consolas domésticas e Internet.